domingo, 17 de agosto de 2008

EL MAL DE LA ENVIDIA

DEFINICIÓN: Tener envidia. Lamentar el bien ajeno. Desear o apetecer para sí lo que otro tiene.

SINÓNIMOS: Ambicionar, anhelar, ansiar, apetecer, codiciar, desear, querer, incitar, resentirse, disgustarse, consumirse, rivalizar.

Después de leer algún comentario ajeno, me he puesto a analizar. ¿Sufro de envidia?. Y después de un rato, pensándolo bien, creo que descarto la idea de ser envidiosa en el sentido más despectivo de la palabra.

No lamento el bien ajeno. Al contrario, me alegro de que los demás disfruten de lo que tienen, porque en la mayoría de los casos se lo merecen y se lo han currado.

Puede que sí, que en algún momento desee para mí esa felicidad ajena, la complicidad de la que disfrutan unos y otros, pero eso es más parecido al anhelo, porque en el fondo todos deseamos encontrar con quien compartir sentimientos, momentos, lugares.... Quién no ha deseado la felicidad personificada en los demás alguna vez?. Decididamente no. Ésta sería envidia de la "buena". Deseo que los demás sigan disfrutando de ese logro por mucho tiempo.

No intento rivalizar para conseguir aquello que alcanzaron otros. Si con rivalizar se entiende utilizar cualquier método por maquiavélico que sea. Yo me trabajo lo que creo que merece la pena, y soy capaz de compartirlo pensando en los demás, no soy codiciosa. Entonces, tampoco soy envidiosa.

Resentirse, consumirse, incitar (a algo perverso entiendo), no creo que lo haya exteriorizado nunca. Cuando me resiento por algo, me refugio. Cuando algo me consume, me cabreo conmigo misma, y soy incapaz de incitar a nadie contra nadie y contra nada. ¿Que me quejo?, esa es la única vía de expresión que llego a utilizar cuando algo no me parece correcto. Pero contra ese defecto, siempre se me puede replicar. De ahí nace la discusión y hasta el entendimiento. No de la envidia.



El silogismo quedaría:

Si

No lamento el bien ajeno
No ambiciono
No rivalizo
No incito al mal

Luego

No soy de naturaleza envidiosa

Qué es lo que siento entonces, si no es envidia?. Simplemente pena por lo que no es.

En varias ocasiones, en distintos lugares y distintas personas, me dijeron: prepárate porque la negatividad te llegará en forma de envidias. Levantas envidias y no sabes por qué. Nunca le di importancia, pero empecé a prestar atención. Nunca se me pasó por la cabeza que la envidiosa fuese yo. Es más, ahora puedo gritarlo a pulmón abierto !No soy envidiosa!... ni tampoco rencorosa.

miércoles, 6 de agosto de 2008

PIDE UN DESEO

- Quién eres?
- Smirty
- Hombre o mujer?
- Esta vez... mujer
- Qué buscas?
- El secreto de la comprensión
- Vaya, no podías haber pedido otro deseo? Este es harto complicado.
- Lo sé. Lo necesito.
- Por qué?
- Porque creo que he fallado. No me entienden y no entiendo.
- Hay sintonía?
- En estos momentos lo dudo. Creí que había.
- No lo vas a conseguir.
- Por qué?
- Porque para que ese deseo funcione se necesita que sea percibido como una necesidad por los dos, y tú, sabes si la otra parte lo necesita?
- No.
- Has pensado por qué se escapó la sintonía. Existe algún elemento que no hayas tenido en cuenta?
- No lo sé. No consigo averiguarlo. Pero prefiero pensar que no hay más mierda alrededor. Siento que no tuve la conversación adecuada. Aunque sea más fácil pensar que la culpa es de algo extraño.
- Entonces solo te queda una solución. Debes pedir perdón.
- Ya lo hice.
- No. Sólo debes decir que lo sientes. Dá igual por qué, no des más explicaciones. Al final es eso. De verdad lo sientes, sientes que no haya entendimiento porque no quisiste que terminase así. Porque tú no eres así. Acaso eres rencorosa?
- No, claro que no lo soy. Es más, intento aprender de mis experiencias anteriores, aunque no siempre lo consiga. Tengo más cuidado o menos dependiendo de la persona que tenga delante, en función del conocimiento que tengo de ella. Eso es rencor?
- No, Yo tampoco lo creo.
- No he sido capaz de transmitir lo que me pasa, lo que siento y al contrario he levantado un muro a mi alrededor. Qué idiota!
- Si quieres inténtalo, a estas alturas no puedes perder más.
- Está bien, lo haré.