- Has empezado un capítulo nuevo?
- Sí, Smirty, así es. Era el momento adecuado.
- Me alegro, enhorabuena por tu decisión. Creo que esta vez has decidido a tiempo. Eso se merece una loa porque has superado un obstáculo hasta ahora penoso para tí; el de decir basta y hasta aquí a tiempo. Por primera vez has dejado tus miedos, tus penas y tus culpas aparte y te has enfrentado a la realidad.
- Nunca es tarde. Aunque te puedo decir que sigue siendo triste.
- Todas las despedidas son tristes, aunque también pueden ser liberadoras. Esta vez, además, has sido capaz de dar el paso honestamente contigo misma. Casi caes en la tentación de buscar apoyo, pero apostaste por tí y por la honestidad. Estoy orgullosa de tí.
- Gracias Smirty. Debo decir que sabía que tú estarías ahí. Tú y mi hija. Mi vida cobra sentido en la misma proporción en que crece ella. Me estoy haciendo mayor (que no vieja, eh?). Mis años me han costado. Siete capítulos con finales tristes y clímax un tanto tortuosos. Sin embargo no puedo dejar de sentir la felicidad de haberlos vivido. De haber llegado hasta aquí.
- Vives el regalo de Dios, aprovéchate y disfrútalo. Creo que vas por el buen camino.
Capítulo I. Nací y crecí desesperadamente
Capítulo II. No soy una adolescente normal. Primer enamoramiento
Capítulo III. Me caso ¡que alguien me pare!. Primer gran desastre
Capítulo IV. Segundo enamoramiento. El dolor del adiós
Capítulo V. El padre de mi hija. Segundo gran desastre
Capítulo VI. Tercer enamoramiento. Me hago mayor
Capíitulo VII. Vuelta a empezar. Descubriéndome
