viernes, 23 de enero de 2009

BESAME. TERCERA ENTREGA

Tenía guardada una serie en torno a este ejercicio tan purificante de besar. Este es el primero.



Dame un beso...otro...otro...uno más. Dame todos los besos que seas capaz de regalarme, hoy estoy besucona.


Cada vez que rozas mis labios con los tuyos y enredas tu lengua en la mía, clamas mi sed, descansa mi pecho.


Cuando saboreo tu saliba se extremecen mis entrañas, se dilata mi entrepierna, me flaquean las rodillas y se entrega mi alma.


Si se te ocurre abrazarme mientras me besas, hoy caeré rendida, habré pasado por la luna, con parada en Laguna Esmeralda y aterrizaje entre sedas.


Dame otro beso, no todos los días una está así de besucona.