viernes, 24 de junio de 2011

NOCHE DE INSOMNIO BLANCO

"A lo largo del día no había recibido ni una llamada ni un mensaje de él, o lo que es lo mismo, carecía de la medicina necesaria para poder conciliar el sueño. Así que, tendida en la cama boca arriba, con la cabeza apoyada en el brazo derecho a modo de almohada, pensaba en la larga noche de insomnio que me esperaba.

Hacía calor, así que tan solo me había acostado con las braguitas y una camiseta. Miraba fijamente al techo intentando dejar mi mente en blanco cuando, de repente, sentí un profundo dolor en el lado izquierdo del pecho, era un dolor agudo y hondo, como si me faltase una parte de mi cuerpo, como si se me hubiese quedado un hueco. Levanté un poco la camiseta y me miré.

Oh, Dios! Qué me está pasando?. Vi como mi carne se abría a la altura del corazón, era una brecha inmensa y roja. Entonces comenzó a palpitar más fuerte, como si se fuese a salir, un trozo de carne que subía y bajaba, hasta que finalmente se partió por la mitad y comenzaron a salir unas pequeñas mariposas de color blanco. Al principio pensé que eran polillas, se arremolinaban sobre mí y luego ascendían hasta la mitad de la habitación aproximadamente."Qué mal rollo -pensé-, tengo polillas en el corazón, ya no puedo sufrir más". Sin pensarlo, cogí una de ellas y me la acerqué bien a la vista. No era una polilla, era una delicada mariposa de un blanco intenso, y en cada una de sus alas llevaba dibujado un pequeño círculo negro dentro de una circunferencia, como si fuesen ojos. No daba crédito a todo aquello, eran bonitas, muy bonitas, y yo tenía el corazón repleto de ellas.

A continuación esa masa de mariposas blancas que se suspendía sobre mí, como si de una flota en formación se tratase, comenzó a posarse en el lado derecho de mi cama, formando una silueta perfecta. ¡Era él!, habían construido una réplica exacta de mi amor, su ojos, sus labios, sus hombros, todo él me miraba, apoyándose de costado sobre su brazo. Parecía que de un momento a otro me iba a rodear con sus brazos mientras me miraba profundamente.

Todo mi amor, guardado cuidadosamente en mi corazón, se había convertido en él. Mis mariposas, ésas que revoloteaban en mi estómago cuando él se acercaba, me tocaba o simplemente me llamaba y oía su voz, habían subido hasta mi corazón, ahora vacío, para salir a llenar su hueco en el otro lado de la cama.

Entonces alargué mi mano para poder tocarle la cara, lo hice muy despacio para evitar que ésos frágiles animales pudiesen asustarse, pero apenas rozaba la silueta, las mariposas deshacían su figura. Aparté de inmediato la mano y volvieron a su formación, creando una vez más aquella ilusión, mientras mi corazón dejaba de latir lentamente.

Si intentaba tocarle, me quedaba sin él, y si no hacía el intento de acercarme, me moría yo por no poder tan siquiera rozar su piel, oír su voz, saborear sus besos. Calculé las probabilidades, intenté en la medida de lo posible y con la urgencia que requería aquella situación, sopesar los pros y los contras, y por fin, supongo que fue cuestión de segundos, aunque me pareciesen horas, decidí no moverme. Decidí morir viendo cómo sus ojos me miraban tranquilamente, llenos de amor. No hubiese deseado otra cosa más que tenerle a mi lado, diciéndome adiós mientras yo inhalaba el último soplo de vida que me quedaba. No sabía qué hacer con todo el amor que había en mi corazón si no era para él, de modo que todas mis mariposas blancas y en perfecta sintonía, aletearon para mí durante aquel eterno instante."

sábado, 11 de junio de 2011

Mi vida, mi hija

Cuando no sé solucionar mi vida, escribo. Escribo siempre que mi corazón sufre. Me gustaría escribir una bonita historia de amor, o incluso una historia sin amor, pero siempre termino escribiendo por desamor.

Éstos días en que la escritura es mi única terapia, me alejo de mi hija, porque para escribir me aislo,busco más momentos a solas, quiero estar definitivamente sola. Y sé que no es justo, que ella no es la culpable de mi estado catatónico, sino más bien mi única salvación. Aún así, aprovecho cualquier momento para esar sola.

Ahora pienso en el momento en que decidí que era la hora de que llegase a mi vida. Tenía claro que iba a llegar, que mi hija sería mi tesoro, que el amor de un hombre no podría jamás ser más profundo y verdadero del que sintiese por ella - porque estaba segura de que iba a ser ella-, y en medio de un conflicto sentimental con su padre decidí que ése era el día. Mientras la engendraba no disfrutaba sólo del momento de sexo que estaba teniendo, porque recuerdo que pensé, en el momento mismo en que su padre me llenaba de su semen, "eres mi hija deseada, hoy te engendro, hoy es el día". Fue un instante, pero jamás podré olvidar ese placer. Un mes y medio después, cuando pensaba que no había sido posible, me confirmaron la noticia.Y ya nunca más se ha separado de mí.

El amor de su padre falló, como también lo han hecho el de otros hombres, pero el suyo sigue intacto. La mando lejos en verano, es la niña de la mochila. Desde que murió su padre viaja más que el baúl de la Piqué, pero es mi niña, mi vida, mi ilusión y mi esperanza.

Me llevo fatal con ella, discutimos, la castigo, me desespero y me siento culpable por todos y cada uno de los azotes o collejas que la he dado, por los momentos en que la he dejado sola para llorar por las esquinas por culpa de un hombre, por la de horas que la he acoplado con los abuelos para estudiar o para salir de fiesta, y sin embargo ella me sigue queriendo.

Si me ve triste intenta alegrarme, me cuenta chistes malísimos, de esos que cuentan los niños con 8 años. Si me sorprende llorando, me seca las lágrimas con sus manos y me aprieta contra su corazón para que me calme. Parece mi madre más que mi hija. Yo sabía que la iba a necesitar. Ella no me abandonará nunca. Se marchará, porque tiene que hacerlo, pero no me abandonará como lo han hecho hasta ahora todos y cada uno de los hombres que han pasado por mi vida.

Unos me abandonaron por las drogas, otros por el trabajo e incluso por la muerte, otros por el destiempo, por otra mujer y otros por la chispa, pero ella no lo hará nunca.

Por la noche cuando duerme es verdad que parece un ángel, es un tópico, pero no puedo compararla con nada más bonito, transmite una paz y una felicidad infinita. Cuando se ríe alegra mi corazón, cuando se siente triste, siento que se me parte el alma y cuando discutimos me invade una pena profunda, honda, que me deja sin aliento y sin fuerzas.

Ella no es mi amiga, se lo he dicho cien veces, porque la quiero por ser mi  hija, esa personita que traje al mundo de manera totalmente egoísta, para tener a alguien a quien querer toda la vida. 

Un día como hoy, cuando lloro por desamor, sólo ella puede consolarme, porque es mi niña, mi vida, mi ilusión y mi esperanza.

Si alguna vez un hombre valiente quisiese quedarse a mi lado, se dará cuenta de que la suerte ha llamado a su puerta, pues no sólo tendrá mi amor, sino que podrá saborear la delicia de vernos felices a mí y a mi hija.

viernes, 10 de junio de 2011

¿Dónde estás mi amor?

Para mi amor un beso
para mi amor un verso
para mi amor un sueño
para mi amor mi amor
para mi amor, mi recuerdo.

¿Dónde estás mi amor?
hoy he perdido tu eco.

Necesito tus brazos,
no puedo dormir sin tus labios
rozando todo mi cuerpo,
sin oir susurrar a mi oído
cuánto me has echcado de menos,
sin sentir tu piel
pegada contra mi pecho,
hoy no podré descansar
no me has dicho que te quiero.

Cuántos días pasarán sin volver a ver
tu rostro
sin escuchar tu voz
sin saber qué has pensado
sobre lo nuestro.

¿Dónde estás mi amor?
yo me muero por dentro.

Como no sé a quién dedicas tu tiempo,
yo me dedico a escribir
a probar con algún verso,
y así poder decirte,
sin miedo al rechazo eterno
que te quiero a mi lado,
que saboreo tus besos.

Quiero que sepas que soy
tu cóctel, tu pesadilla, tu sueño.
Que sin ser guapa ni tonta,
ni fea, ni lista,
puedo hacerte el hombre más feliz
y desdichado al tiempo.

¿Dónde estás mi amor?
yo te regalo mi tiempo.

jueves, 9 de junio de 2011

Te dejé marchar

¿Por qué habrá siempre una última noche?


"He soñado con tus manos...
pintando el cielo de gris
con cuidado... muy despacio...
yo mirando desde aquí
en un jardín de lágrimas... lágrimas por ti.

Hemos vivido en una isla
tanto tiempo juntos
flotando sobre el mar.

Yo te he visto... jugando con las olas
y la arena acariciar...
Yo sabía que te quería
te traje dentro de mí,
pero te dejé marchar
yo te dejé marchar,
yo te dejé marchar
después de la última noche
yo te dejé marchar.

Soy una mujer... mi corazón se está desgarrando
por la locura que se fué, la que la mató.
Mi pelo sopla al viento
yo canto fuerte... y lento
canto sobre tus noches... canto sobre el sabor
de la sal en tu piel.

Pero te dejé marchar
y las olas no te traerán aquí
pero yo te esperare... en la orilla
aunque tu no volverás jamás."
Luz Casal

miércoles, 8 de junio de 2011

Fundidos

Allí estaba ella, acurrucada entre sus brazos, con sus nalgas pegadas a él en perfecto ensamblaje, sin poder distinguir dónde terminaba su piel y empezaba la de él. Su sudor se mezclaba con el sudor de él, su vello ya no era suyo, era de él y sus poros transpiraban al compás del aliento de él. Entonces pensó que aquel momento de fusión debería ser eterno, aquel en que nada ni nadie podría despegarles porque eran uno, sintiendo juntos, enredados, fundidos, unidos por la misma energía que recorría sus cuerpos, vivos. Ella respiraba y sentía a la vez sobre su lóbulo el aire caliente de sus pulmones. Un sólo corazón latiendo al unísono, y un único pensamiento, el de quien sabe que su pasión, su droga, yace en el mismo lecho, porque hay almas destinadas a gozar y a sufrir juntas, sin ningún tipo de razón.

Y allí mismo, ella lloró de alegría y de pena. No hubiese cambiado ese momento por nada en el mundo, porque allí, en su cama, él era suyo y ella era de él.

sábado, 4 de junio de 2011

Un 4 de junio... 

de 1783, los hermanos Joseph y Etienne Montgolfier, inventores del primer globo aerostático, llevan a cabo su primera demostración pública en un globo de tela forrado con papel que se eleva a unos mil 800 metros y recorre dos kilómetros en Annonay, Francia. Agún día de estos me daré una vuelta en globo, tengo que volar con algo más que con la imaginación.

Hace 125 años, la prensa en Alemania anunció la invención del automóvil. El periódico “Neue badische Landeszeitung” señalaba que Karl Benz había registrado una patente que le identificó como creador del primer vehículo equipado con un motor de combustión interna. El certificado de la patente hizo referencia a un automóvil “capaz de moverse por sí mismo”. Gracias a Benz, hoy voy y vengo y por el camino me entretengo, me encanta conducir y en muchas ocasiones, que me conduzcan. Recorro mi camino motorizada, paso las curvas y vuelvo a coger la recta un día como hoy.

Un 4 de junio, el general Perón toma posesión de la Presidencia de la República Argentina. En esa fecha, las tropas militares marchaban sobre Buenos Aires deponiendo al presidente Ramón Castillo. La revolución militar ponía fin a la “Década Infame” del modelo neocolonial, plagado de corrupción. El coronel Juan Domingo Perón, uno de sus líderes, redactó la proclama revolucionaria del 4 de junio. El cambio, aunque drástico, es cíclico y necesario para las personas tanto a nivel individual como colectiva. Hoy comienza mi revolución.

Se cumplen 22 años de la masacre de Tiananmen, el Ejército Chino aplastó a tiros las protestas pacíficas y huelgas de hambre que mantenían en la céntrica plaza pequinesa miles de universitarios demandando reformas democráticas, el fin de la corrupción y el control de la disparada inflación.El desalojo derivó en una batalla en la que los soldados se enfrentaron a los estudiantes y a miles de pequineses que trataban de impedir el paso de los carros blindados con barricadas en llamas. Todavía no se sabe cuántos murieron: cientos, quizás miles, abatidos por las balas de los militares en los alrededores de la plaza. Los cambios arrastran sufrimiento y pena. La condición humana no se libra de esta parte, yo tampoco. Hoy lloramos por éstos estudiantes y por nosotros mismos.

El cineasta estadounidense Woody Allen es galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, por su contribución a la cultura universal, su última película cerró mi ciclo personal, paseé por París con mi amor por segunda y última vez. Fué bonito mientras duró.


Un 4 de junio nace Angelina Jolie, guapísima, me gusta. Ha sido la mejor noticia del día.

Y hoy, 4 de junio de 2011, subida en mi coche, soñando que voy en globo, comienzo una revolución, grito desesperadamente por el cambio que ha de dar mi vida, lloro por lo que murió en el camino y quemo las fotos de París. Smirty sigue a mi lado y yo con ella.