
Ha pasado casi medio año, y mira que he tenido ocasiones para acariciar el teclado. Demasiadas actividades y demasiado miedo. Esto de abrirse en canal es muy terapéutico pero hay que echarle un par. Son mis resistencias, que diría una amiga. Cada vez que necesitas hacerlo te surgen mil y una "obligaciones" que hacer: tienes que poner la lavadora, hacer una tarta, mechar la carne, pasar la aspiradora, cambiar el agua al pez....en fin deberías incluso pasarte la epilady antes de ponerte a escribir.
He sumado amigos, conservado los de antes con mucho esfuerzo y perdido alguno, pero está compensado. He descubierto que mi ser puede amar con la misma intensidad a varias personas y que mi vida es plena cuando ellos están. Debo y puedo disfrutar de lo que tengo.
Claro que quedan trabajos pendientes, pero el 2008 será otro año.
Ahora, me prometo a mí misma esprimir lo que queda del 2007 y volver a casa por Navidad. Estar al lado de mi apéndice, que a sus cinco años es el amor personificado, junto a la que he aprendido infinidad de lecciones en menos de 365 días, y despedir el año a base de fiesta pa mi cuerpo.
1 comentario:
Menos mal que el final de año parecía que iba a ser tranquilito!!
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