- Estás ahí Smirty?
- Claro, siempre estoy a tu lado.
- Eres tú?
- Pues claro que soy yo, soy tu voz, recuerda, soy tu memoria, soy la que dicta tus locuras oníricas de cada noche.
- Hacía mucho que no hablaba contigo. Hoy alguien me recordó que seguías ahí. Por qué no has hablado conmigo todo este tiempo?
- Porque te bastabas tú sola para plasmar tus sueños.
- Hoy te necesito.
- Lo sé. Te sientes sola. Siempre acudes a mí cuando te encuentras sola.
- Cuando tengo compañía o la mente demasiado ocuapada en tareas puramente prácticas y reales no me acuerdo de tí, es la verdad.
- Y me alegra. Significa que eres capaz de hacer realidad tu vida sin ayuda. Eres una luchadora. Pero debes descansar. Descansa del trabajo, de la pelea diaria por la educación de tu hija, de las frustraciones por la metas no conseguidas, de la rabia por las injusticias sufridas, del desaire de los necios, del desamor, descansa del cansancio.
- Quiero hacerlo, pero no me dejan. Siguen persiguiéndome los fantasmas del pasado, los ignorantes con poder, los locos de amor. Todos se meten y urgan en mis sentimientos sin escrúpulos. Cómo puedo hacer para que paren?
- Ya lo estás haciendo. Con paciencia y tiempo. Sigue creyendo en tí, en tu poder, en tu fuerza, en el amor, y llegará. Llegará el momento en que los ignorantes se retiren de tu camino, aburridos por no poder contigo, los fantasmas regresearán al más allá para descansar en paz, y los locos cobrarán su cordura y dejarán de perseguir explicaciones que no puedes dar.
Mientras tanto, éste es tu tiempo y tu espacio, cuenta conmigo. Sólo yo entiendo tus palabras. El resto las adapta a lo que quieren leer. Alguno se dará por aludido sin haberle mencionado y otros no serán capaces de verse reflejados en tus palabras más sinceras. Pero ese no es tú problema. Tus sueños, tuyos son.
- Tienes razón. Me gusta hablar contigo, sobretodo en estos momentos, cuando mis deseos no son satisfechos, cuando un día tras otro, me encuentro sola. Cuando anhelo el calor de un cuerpo a mi lado sólo por el inmenso goce de sentir el roce de mi piel con el otro. A veces pienso que esto será así el resto de mi vida, que soy yo quien quiere vivir de este modo y por eso no busco donde puedo encontrar, sino allí donde sé que el intento fracasará.
- Puede ser, pero lo importante es que lo reconozcas y no te engañes con más búsquedas falsas. Para y disfruta de tu soledad. Sabes que ése es el camino.
- Lo sé. Lo sé. Te quiero Smirty.
- Y yo a tí. Creo que vamos por el buen camino.
2 comentarios:
Qué suerte que tu otro yo tenga las cosas tan claras :-)
Besos selváticos.
Ufff, lo mío me cuesta, es un contrato carísimo el que tengo con Smirty. Besitos Pante
Publicar un comentario