
- ¿Qué te pasa Smirty, estás bien?
- No, estoy triste
- ¿Por qué?
- Porque me encuentro sola.
- Pero, no lo estás.
- Ya, ya lo sé, pero me siento así, como otras muchas veces.
- ¿Qué te pasó?
- No encuentro a mi media naranja, sobrevivo con la otra mitad. De esa mitad, un cuarto está a 700 kilómetros, otro gajo a unos 3.000, y hoy uno de mis gajos favoritos, ese que tengo pegado a lado derecho del corazón, se desgajó con furia.
- Sabes que es pasajero?
- Si, lo sé, le conozco. Pero mi pena es profunda porque no merecía un desprendimiento así. No en estos momentos. Me preocupo por ese gajo, lo adoro. Sabe que daría lo que fuese por él.
- Reserva el hueco, no te ahogues y espera.
- Ya lo estoy haciendo, entretanto lloro.
- No, estoy triste
- ¿Por qué?
- Porque me encuentro sola.
- Pero, no lo estás.
- Ya, ya lo sé, pero me siento así, como otras muchas veces.
- ¿Qué te pasó?
- No encuentro a mi media naranja, sobrevivo con la otra mitad. De esa mitad, un cuarto está a 700 kilómetros, otro gajo a unos 3.000, y hoy uno de mis gajos favoritos, ese que tengo pegado a lado derecho del corazón, se desgajó con furia.
- Sabes que es pasajero?
- Si, lo sé, le conozco. Pero mi pena es profunda porque no merecía un desprendimiento así. No en estos momentos. Me preocupo por ese gajo, lo adoro. Sabe que daría lo que fuese por él.
- Reserva el hueco, no te ahogues y espera.
- Ya lo estoy haciendo, entretanto lloro.
3 comentarios:
En principio me negué a comentar este post... fue hecho después de un desencuentro, con lo cual los sentimientos no se suelen ajustarse a la realidad, tienes más de lo que crees, y lo peor que lo sabes, pero no lo disfrutas, siempre quieres más, si no eres feliz con lo que tienes, cámbialo solo tu puedes hacerlo...
¿Tu media naranja?. ¿Pero tú no eres una naranja entera?. Lo siento, no sabía que estuvieras partida...
Besos naranjas.
Sabes Kostas?, eso de sentirse entera, una y única, sin tener que depender de nadie para completarse es parte de la terapia que las "dependiente-maníacas" debemos currarnos. Mi manía, autoreconocida, empeñarme en dividirme: un torcito para acá, otro para allá, y cuando me quiero dar cuenta... vuelta a recoger. Tú sabes qué trabajo más tonto el que me busco yo solita?
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