martes, 28 de abril de 2009

Y los sueños, sueños son

Fuera en la calle soplaba el viento y se acercó a cerrar las puertas correderas del salón porque se estaban volando las cortinas. Al mirar a través del cristal, vió que había mucha gente en la calle, paseando por en medio de la calzada.

- Pero bueno, con el día que hace, ¿qué hay hoy en la calle para que todo el mundo salga, es Semana Santa?

- Síiii, mamááááá, estamos en Semana Santa- gritó la enana de seis años desde su habitación-. Hoy hay "profesión", o no lo sabes?.

"Ah! claro, por eso ha salido todo el mundo fuera. Con lo bien que se está en casita, se va a poner a llover de un momento a otro."- pensó con una sonrisita en la cara. Tranquila y melancólica miraba el ir y venir de la gente y esperaba que se cruzase el famoso paso del Cristo.

En cuestión de segundos no daba crédito a lo que veía. Ahí, al otro lado de la calle, inmóvil, mirándola fijamente, estaba Él. Sin pensarlo dos veces abrió la puerta de un golpe y salío corriendo a su encuentro. El frió le dió en la cara, pero no lo sentía, a pesar de llevar tan solo una camisa y un vaquero no podía pensar en perder el tiempo para coger un abrigo. Le llamó a gritos mientras se acercaba, pues el bullicio de la fiesta podía hacerla perder a su "jefito". El la esperó clavado en su sitio. Cuando estuvo a su altura se lanzó a su cuello y se colgó de él, que la cogió en volandas como si de una niña pequeña se tratase. Y así, en sus brazos, con las piernas rodeando su cuerpo y apretándose a su cabeza le besó en la cara, en los labios, en el cuello. Su corazón latía mucho más allá de lo permitido, su alegría superaba lo infinito, sus ojos llenos de lágrimas no podían verle, pero podía olerle y sentirle. Él también la abrazaba con fuerza.

- ¿Cómo has llegado hasta aquí? ¿Por qué nos hiciste creer que habías muerto?. No tienes ni idea de lo que hemos sufrido por tí. Perdona, perdona, perdona, perdona por haberte perdido el respeto, por haber huído, por haberme refgiado en otros hombres, por no comprenderte, por no amarte lo suficiente para haberte entendido, sabes que te quiero y ahí dentro está tu hija, ella te necesita, ¿cómo has sido capaz de abandonarla?. Ve a casa y dila que has vuelto para estar con ella.

- Os quiero, tuve que hacerlo, por vosotras. Te he querido tanto y te quiero, y quiero tanto a mi hija que no puedo permitir que os pase nada por mi culpa. Tuve que hacerlo. Ellos me obligaron. Me tengo que ir, ahora definitivamente.

-¡Noooo!, ¡No, otra vez no! por favor.... Las lágrimas corrían por sus mejillas, imposible de contenerse, se ahogaba.

- De lo contrario tendría que matar al hijo. Ellos querían que matase al hijo de Dios. No lo hice y ahora voy a pagar por ello.
Llegaba el paso del Cristo en la Cruz, bailado por cincuenta costaleros, guardado por los fieles y seguido por las mujeres de luto. Entonces, sacó la pistola de su abrigo.

No podía ser, no ahora. De entre la multitud aparecieron tres hombres trajeados de negro y gafas oscuras, sacaron sus armas y apuntaron a su marido. Ella gritó hasta perder la voz, un ¡NOOOOOOOO! irrepetible pero ahogado por los tambores de la procesión. Entonces Rubén apuntó al Cristo. No entendía nada, por qué apuntaba a una imagen, a quién quería matar,Dios ya sangraba por su costado, cuál era su misión en la tierra. Por qué iba a morir por segunda vez. Sonaron los disparos que acertaron al corazón de su marido, que cayó desplomado, fulminado.

- Lo hice por vosotras. Os quiero. Perdonadme por tanto dolor. Dila que la quiero.

No iba a disparar a Jesús. No iba a matar al AMOR. Ha venido a despedirse -sonaban las palabras en su cabeza. Seguía llorando por él, de rodillas en el suelo, tapándose la cara con las manos, pero esta vez con calma. Hacía frío. Soplaba el viento. Llovía.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

me pierdo, te juro que me lo creí, seguramente porque tambien pensé que algo así fue. Lástima que hasta la mitad no sea real. El final es la ilusión de creer que existió un motivo verdadero de amor. Seguro que lo hubo, no lo dudes. ntlvd. 2000

smirty dijo...

Anónimo: tú lo has dicho, lástima que tenga que imaginar un bonito motivo para tanto descerebramiento. Me too. 2000
Ther, por Dios, no te identifiques con mis locuras o terminarán encerrándote,jeje. Besitos, se te echa de menos por aquí (físicamente hablando).

panterablanca dijo...

Hola! Muy bonita entrada, aunque un poquito embrollada... No, me parece que no acabo de entenderla, pero es que hoy estoy espesita ;-)
Besos selváticos.

smirty dijo...

Hola Pantera, no intentes entenderla, no la entiendo ni yo. Es lo que tienen los sueños, que a veces no terminas de comprender el mensaje. Yo, por si acaso, lo escribo. Lametón

Anónimo dijo...

Me has hecho llorar, q mas voy a decir, no tengo palabras....