domingo, 17 de julio de 2011

Sin cambios en el horizonte

Tenía 28 años cuando pasaba por una de esas crisis dónde te cuestionas todo: qué quieres, con quién quieres estar, qué esperas de la vida, del amor, de tus amigos, qué puedes hacer para mejorar, para encauzar la vida, si esposible dar un giro al presente para cambiar el futuro..., todo era cuestionable, y a falta de un psicólogo,visité a una vidente. Y después de reirse mucho de mí, me dijo que no tratase de cambiar a la gente que me rodeaba, porque eso no era posible, que hiciese lo que hiciese no resultaría, cada cual es como es y  por mucho empeño que yo pusiese no serviría de nada, en definitiva, que me buscase otro camino, que tarde o temprano lo haría para  encontrar ese cambio.

Unos cuantos años después he podido comprobar cuánta razón tenía aquella mujer. Cambié de marido y de vida, más de una vez y más o menos desafortunadamente, y volvió a ocurrir. No cambio, y no es posible cambiar a los demás para que se ajusten a mí.
No bastaba con que fuesen buenas personas, trabajadores o buenos amantes, necesitaba que me entendiesen, que compartiesen conmigo las ilusiones, las penas, las alegrías. Necesitaba a alguien que no sólo fuese mi pareja sino también mi amigo, y probablemente por algún profundo defecto que albergo, no encuentro al amigo que me haga sentir, ni al buen amante que me entienda.

Cuando doy con un amigo con el que puedo abrirme en canal, al que puedo confesar mis miedos más profundos, mis obsesiones y mis deseos, aquel que se preocupa cuando no estoy bien, cuando paso por dificultades, que deja todo si yo llamo desesperadamente, o simplemente comparte conmigo la alegría de vivir, entonces no consigo que las cosquillas y las mariposas revoloteen en mi estómago. Y como las personas no cambian, no he sido capaz de que mi ser cambie para ellos, no he podido obviar esa parte sin la que voy muriendo poco a poco. He puesto en una balanza los beneficios de seguir al lado de éstos y la necesidad de vibrar, pero no se ha producido en mí esa catarsis, no se vivir sin sentir.

Y a la inversa, mientras se nublan todos mis sentidos al lado del amante perfecto, mi anhelo porque éste me entienda, comparta o simplemente esté a mi lado cuando más le necesito, acaba por agotarme. Éste último caso es mucho más doloroso, porque si el anterior es frustrante, éste generalmente me hiere. A esto tengo que añadir el conocimiento y la experiencia del pasado, por lo que soy consciente de que no cambiará. Pero aún así me empeño, hasta que un buen día, se repite.

Un día cualquiera, en cualquier momento, sale a la luz todo su ser. Sus miedos, su egoísmo, su inmadurez, sus frustraciones, cualquiera que sea el caso y la persona en esos momentos, y la historia se repite. ¿Esto me recuerda a algo, no me pasó ya cuando....?. Sí, es la misma reacción, porque las personas no cambian. Por eso te planteaste una y otra vez seguir a su lado, por eso el camino pasa por quererlos tal y como son, o buscar otro camino. Pero entre tanto, los días pasan y los momentos para compartir se pierden y se olvidan.

Y vuelvo a mi encrucijada. Aquí estoy, en medio de nada, en un cruce donde el cartel de la derecha y el de la izquierda tienen nombre, mientras que si sigo de frente no sé adónde voy a parar. Para un lado me frustro, para el otro desespero, y de frente sigo sola, como hasta ahora, porque haga lo que haga, ése es el último sentimiento que me provoca tan poco cambio.

sábado, 16 de julio de 2011

Tubo de acero hueco

Hace tiempo que no estoy agusto con mi cuerpo, no me parece el mío, debería ser más perfecto, han pasado los años y ya no está cada cosa en su sitio, se han trasladado varios centímetros hacia abajo. Todas y cada una de las partes de mi cuerpo, siguiendo esa teoría universal de la gravedad, han caído. Pero hoy, además, se une a esta sensación la soledad interior que siento.
A pesar de tener a mi lado la única presencia que da sentido a mi vida, me ha inundado un sentimiento absoluto de soledad. En eso estaba pensando, cuando noté que mi cuerpo ya no era mi cuerpo, que esa soledad había ocupado el lugar allí donde deberían estar los órganos vitales, incluso se había metido en el mismo tuétano de mis huesos. Yo ya no era yo, era un entresijo de tubos de acero hueco, retorcidos, que sonaba a vacío. En qué momento había adquirido esta nueva estrucura?. Llevaría mucho tiempo así sin haberme dado cuenta de ello?, por eso no conseguía estar agusto conmigo misma?.
Ahora, de repente, lo veía todo más claro. Intenté recordar cuándo había sentido por última vez mis piernas en su sitio, mis tetas bien puestas, la papada firme redondeando mi cara, los párpados estirados y jugosos, pero no me venía a la memoria ningún recuerdo, porque en realidad yo no era más que un amasijo de tubos huecos, y eso sí podía encajarlo en el tiempo porque estaba sucediendo en ese preciso instante.

No había vuelto a ser el mismo desde aquel día fatídico en el que le anuncié al amor de mi vida que me casaba con otra. De eso hacía ya mucho tiempo, unos 130 años atrás. Fui a verla a aquella vieja casa de citas, donde la Madamme, siempre muy solícita conmigo, no me hizo esperar ni un minuto cuando anuncié que venía a ver a Katrina.
- Le está esperando en su apartamento, adelante- Dijo e hizo un gesto educado con la mano dándome paso y señalando a la escalera que llegaba al primer piso de un edificio excesivamente recargado de alfombras, cortinajes pesados y balaustrada de subida.
Cuando entré en la habitación, Katrina estaba sentada frente al espejo de su cómoda, arreglándose aquel recogido por el que dejaba al descubierto su largo cuello. Esa nuca me volvía loco, era irresistible, pues en el momento en que rozaba su piel con mis labios podía saborear su dulzura, aspirar aquel aroma único que nublaba mi sentido y por el que me abandonaba sin remedio. Ella me estaba esperando, sonrió al espejo para que pudiese observar su felicidad reflejada en el cristal. Había esperado impaciente mi regreso,deseaba que la contase los detalles, aquellos que yo considerase necesarios, y sobre todo se moría por abrazarme, pues, a partir de ese momento, empezaba una nueva vida para los dos.
Por fin íbamos a estar solos, dedicados el uno al otro, sin nada ni nadie que perturbase nuestros deseos y el profundo sentimiento que nos unía, pese a nuestras diferencias sociales, culturales y familiares. Pero nada de eso importaba, lo habíamos hablado todo, nos lo habíamos contado todo, y nos habíamos sincerado los dos. Nunca había hablado tanto de mis propios sentimientos, nunca había abierto mi corazón con nadie, como lo había hecho con aquella mujer, bella por fuera y por dentro.

Era preciosa, morena de labios gruesos y pechos turgentes, que dentro de aquel vestido granate parecían quedar expuestos en vitrina para que unas manos, nada inocentes, pudiesen asirlos y llevárselos a la boca, como si de un manjar se tratase. Era una fiesta para mis sentidos, toda ella, su pelo, su piel suave como nunca acaricié otra, sus ojos marrones, su olor, sus caderas que dejaban paso a unas nalgas diseñadas especialmente para mí. ...(continuará) 

MALDITO DESTINO

Si es verdad que el destino está escrito, por qué tenemos que dar tantos rodeos para llegar a él?, acaso no sabemos leer y nos empeñamos en dar vueltas, buscar caminos alternativos, perdernos y evitar el  norte a toda costa, cuando lo tenemos ahí en frente esperándonos.

Mi destino, tú. Mi rodeo, mi vida. No quiero dar más vueltas, dejaré de luchar contra el destino, caminaré despacio sin mirar atrás, porque sólo así el destino empezará a tornarse claro. Si no llego a la meta, al menos sé que existe. He buscado al hombre perfecto, a sabiendas de que sólo el más imperfecto de todos me hace vibrar.

Si no puedo acelerar el final reconociendo mis errores, declarando mi amor a los cuatro vientos y poniendo mi vida entera a disposición suya, seguiré el rumbo que marque mi vida con la esperanza de que el destino, cuando deje de poner trabas, permita que me encuentre. Luchar está visto que no sirve de nada. Sustituirlo tampoco. El destino es así de perseverante, es caprichoso. Es el que és.

Gracias a Dios, yo ya he saboreado parte de él, y por eso no encuentro quien lo iguale. Fueron momentos breves pero tan intensos que jamás se repetirán en otro lugar ni con otra vida. Como tampoco se repetirá el dolor de perderlo, de no entenderlo o de verle dudar. He aprendido a querer a mi destino, a conocerle, incluso a entenderle. Es lo que tiene vivir años en paralelo con tu destino. Y eso mismo es lo que permitirá que no me desvíe de nuevo, que enderece el rumbo, que disfrute de él y que esprima cada minuto a su lado, sacando partido a la vida, intentando ser prudentemente feliz. Eso se lo debo a la experiencia. Probablemente mi vida esté destinada a aprender a vivir sin pedirle más al destino.

Sigo adelante, no queda otra, sigo soñando con mi destino. Soñará él conmigo?. Maldito destino, cómo le echo de menos.

viernes, 24 de junio de 2011

NOCHE DE INSOMNIO BLANCO

"A lo largo del día no había recibido ni una llamada ni un mensaje de él, o lo que es lo mismo, carecía de la medicina necesaria para poder conciliar el sueño. Así que, tendida en la cama boca arriba, con la cabeza apoyada en el brazo derecho a modo de almohada, pensaba en la larga noche de insomnio que me esperaba.

Hacía calor, así que tan solo me había acostado con las braguitas y una camiseta. Miraba fijamente al techo intentando dejar mi mente en blanco cuando, de repente, sentí un profundo dolor en el lado izquierdo del pecho, era un dolor agudo y hondo, como si me faltase una parte de mi cuerpo, como si se me hubiese quedado un hueco. Levanté un poco la camiseta y me miré.

Oh, Dios! Qué me está pasando?. Vi como mi carne se abría a la altura del corazón, era una brecha inmensa y roja. Entonces comenzó a palpitar más fuerte, como si se fuese a salir, un trozo de carne que subía y bajaba, hasta que finalmente se partió por la mitad y comenzaron a salir unas pequeñas mariposas de color blanco. Al principio pensé que eran polillas, se arremolinaban sobre mí y luego ascendían hasta la mitad de la habitación aproximadamente."Qué mal rollo -pensé-, tengo polillas en el corazón, ya no puedo sufrir más". Sin pensarlo, cogí una de ellas y me la acerqué bien a la vista. No era una polilla, era una delicada mariposa de un blanco intenso, y en cada una de sus alas llevaba dibujado un pequeño círculo negro dentro de una circunferencia, como si fuesen ojos. No daba crédito a todo aquello, eran bonitas, muy bonitas, y yo tenía el corazón repleto de ellas.

A continuación esa masa de mariposas blancas que se suspendía sobre mí, como si de una flota en formación se tratase, comenzó a posarse en el lado derecho de mi cama, formando una silueta perfecta. ¡Era él!, habían construido una réplica exacta de mi amor, su ojos, sus labios, sus hombros, todo él me miraba, apoyándose de costado sobre su brazo. Parecía que de un momento a otro me iba a rodear con sus brazos mientras me miraba profundamente.

Todo mi amor, guardado cuidadosamente en mi corazón, se había convertido en él. Mis mariposas, ésas que revoloteaban en mi estómago cuando él se acercaba, me tocaba o simplemente me llamaba y oía su voz, habían subido hasta mi corazón, ahora vacío, para salir a llenar su hueco en el otro lado de la cama.

Entonces alargué mi mano para poder tocarle la cara, lo hice muy despacio para evitar que ésos frágiles animales pudiesen asustarse, pero apenas rozaba la silueta, las mariposas deshacían su figura. Aparté de inmediato la mano y volvieron a su formación, creando una vez más aquella ilusión, mientras mi corazón dejaba de latir lentamente.

Si intentaba tocarle, me quedaba sin él, y si no hacía el intento de acercarme, me moría yo por no poder tan siquiera rozar su piel, oír su voz, saborear sus besos. Calculé las probabilidades, intenté en la medida de lo posible y con la urgencia que requería aquella situación, sopesar los pros y los contras, y por fin, supongo que fue cuestión de segundos, aunque me pareciesen horas, decidí no moverme. Decidí morir viendo cómo sus ojos me miraban tranquilamente, llenos de amor. No hubiese deseado otra cosa más que tenerle a mi lado, diciéndome adiós mientras yo inhalaba el último soplo de vida que me quedaba. No sabía qué hacer con todo el amor que había en mi corazón si no era para él, de modo que todas mis mariposas blancas y en perfecta sintonía, aletearon para mí durante aquel eterno instante."

sábado, 11 de junio de 2011

Mi vida, mi hija

Cuando no sé solucionar mi vida, escribo. Escribo siempre que mi corazón sufre. Me gustaría escribir una bonita historia de amor, o incluso una historia sin amor, pero siempre termino escribiendo por desamor.

Éstos días en que la escritura es mi única terapia, me alejo de mi hija, porque para escribir me aislo,busco más momentos a solas, quiero estar definitivamente sola. Y sé que no es justo, que ella no es la culpable de mi estado catatónico, sino más bien mi única salvación. Aún así, aprovecho cualquier momento para esar sola.

Ahora pienso en el momento en que decidí que era la hora de que llegase a mi vida. Tenía claro que iba a llegar, que mi hija sería mi tesoro, que el amor de un hombre no podría jamás ser más profundo y verdadero del que sintiese por ella - porque estaba segura de que iba a ser ella-, y en medio de un conflicto sentimental con su padre decidí que ése era el día. Mientras la engendraba no disfrutaba sólo del momento de sexo que estaba teniendo, porque recuerdo que pensé, en el momento mismo en que su padre me llenaba de su semen, "eres mi hija deseada, hoy te engendro, hoy es el día". Fue un instante, pero jamás podré olvidar ese placer. Un mes y medio después, cuando pensaba que no había sido posible, me confirmaron la noticia.Y ya nunca más se ha separado de mí.

El amor de su padre falló, como también lo han hecho el de otros hombres, pero el suyo sigue intacto. La mando lejos en verano, es la niña de la mochila. Desde que murió su padre viaja más que el baúl de la Piqué, pero es mi niña, mi vida, mi ilusión y mi esperanza.

Me llevo fatal con ella, discutimos, la castigo, me desespero y me siento culpable por todos y cada uno de los azotes o collejas que la he dado, por los momentos en que la he dejado sola para llorar por las esquinas por culpa de un hombre, por la de horas que la he acoplado con los abuelos para estudiar o para salir de fiesta, y sin embargo ella me sigue queriendo.

Si me ve triste intenta alegrarme, me cuenta chistes malísimos, de esos que cuentan los niños con 8 años. Si me sorprende llorando, me seca las lágrimas con sus manos y me aprieta contra su corazón para que me calme. Parece mi madre más que mi hija. Yo sabía que la iba a necesitar. Ella no me abandonará nunca. Se marchará, porque tiene que hacerlo, pero no me abandonará como lo han hecho hasta ahora todos y cada uno de los hombres que han pasado por mi vida.

Unos me abandonaron por las drogas, otros por el trabajo e incluso por la muerte, otros por el destiempo, por otra mujer y otros por la chispa, pero ella no lo hará nunca.

Por la noche cuando duerme es verdad que parece un ángel, es un tópico, pero no puedo compararla con nada más bonito, transmite una paz y una felicidad infinita. Cuando se ríe alegra mi corazón, cuando se siente triste, siento que se me parte el alma y cuando discutimos me invade una pena profunda, honda, que me deja sin aliento y sin fuerzas.

Ella no es mi amiga, se lo he dicho cien veces, porque la quiero por ser mi  hija, esa personita que traje al mundo de manera totalmente egoísta, para tener a alguien a quien querer toda la vida. 

Un día como hoy, cuando lloro por desamor, sólo ella puede consolarme, porque es mi niña, mi vida, mi ilusión y mi esperanza.

Si alguna vez un hombre valiente quisiese quedarse a mi lado, se dará cuenta de que la suerte ha llamado a su puerta, pues no sólo tendrá mi amor, sino que podrá saborear la delicia de vernos felices a mí y a mi hija.

viernes, 10 de junio de 2011

¿Dónde estás mi amor?

Para mi amor un beso
para mi amor un verso
para mi amor un sueño
para mi amor mi amor
para mi amor, mi recuerdo.

¿Dónde estás mi amor?
hoy he perdido tu eco.

Necesito tus brazos,
no puedo dormir sin tus labios
rozando todo mi cuerpo,
sin oir susurrar a mi oído
cuánto me has echcado de menos,
sin sentir tu piel
pegada contra mi pecho,
hoy no podré descansar
no me has dicho que te quiero.

Cuántos días pasarán sin volver a ver
tu rostro
sin escuchar tu voz
sin saber qué has pensado
sobre lo nuestro.

¿Dónde estás mi amor?
yo me muero por dentro.

Como no sé a quién dedicas tu tiempo,
yo me dedico a escribir
a probar con algún verso,
y así poder decirte,
sin miedo al rechazo eterno
que te quiero a mi lado,
que saboreo tus besos.

Quiero que sepas que soy
tu cóctel, tu pesadilla, tu sueño.
Que sin ser guapa ni tonta,
ni fea, ni lista,
puedo hacerte el hombre más feliz
y desdichado al tiempo.

¿Dónde estás mi amor?
yo te regalo mi tiempo.

jueves, 9 de junio de 2011

Te dejé marchar

¿Por qué habrá siempre una última noche?


"He soñado con tus manos...
pintando el cielo de gris
con cuidado... muy despacio...
yo mirando desde aquí
en un jardín de lágrimas... lágrimas por ti.

Hemos vivido en una isla
tanto tiempo juntos
flotando sobre el mar.

Yo te he visto... jugando con las olas
y la arena acariciar...
Yo sabía que te quería
te traje dentro de mí,
pero te dejé marchar
yo te dejé marchar,
yo te dejé marchar
después de la última noche
yo te dejé marchar.

Soy una mujer... mi corazón se está desgarrando
por la locura que se fué, la que la mató.
Mi pelo sopla al viento
yo canto fuerte... y lento
canto sobre tus noches... canto sobre el sabor
de la sal en tu piel.

Pero te dejé marchar
y las olas no te traerán aquí
pero yo te esperare... en la orilla
aunque tu no volverás jamás."
Luz Casal

miércoles, 8 de junio de 2011

Fundidos

Allí estaba ella, acurrucada entre sus brazos, con sus nalgas pegadas a él en perfecto ensamblaje, sin poder distinguir dónde terminaba su piel y empezaba la de él. Su sudor se mezclaba con el sudor de él, su vello ya no era suyo, era de él y sus poros transpiraban al compás del aliento de él. Entonces pensó que aquel momento de fusión debería ser eterno, aquel en que nada ni nadie podría despegarles porque eran uno, sintiendo juntos, enredados, fundidos, unidos por la misma energía que recorría sus cuerpos, vivos. Ella respiraba y sentía a la vez sobre su lóbulo el aire caliente de sus pulmones. Un sólo corazón latiendo al unísono, y un único pensamiento, el de quien sabe que su pasión, su droga, yace en el mismo lecho, porque hay almas destinadas a gozar y a sufrir juntas, sin ningún tipo de razón.

Y allí mismo, ella lloró de alegría y de pena. No hubiese cambiado ese momento por nada en el mundo, porque allí, en su cama, él era suyo y ella era de él.

sábado, 4 de junio de 2011

Un 4 de junio... 

de 1783, los hermanos Joseph y Etienne Montgolfier, inventores del primer globo aerostático, llevan a cabo su primera demostración pública en un globo de tela forrado con papel que se eleva a unos mil 800 metros y recorre dos kilómetros en Annonay, Francia. Agún día de estos me daré una vuelta en globo, tengo que volar con algo más que con la imaginación.

Hace 125 años, la prensa en Alemania anunció la invención del automóvil. El periódico “Neue badische Landeszeitung” señalaba que Karl Benz había registrado una patente que le identificó como creador del primer vehículo equipado con un motor de combustión interna. El certificado de la patente hizo referencia a un automóvil “capaz de moverse por sí mismo”. Gracias a Benz, hoy voy y vengo y por el camino me entretengo, me encanta conducir y en muchas ocasiones, que me conduzcan. Recorro mi camino motorizada, paso las curvas y vuelvo a coger la recta un día como hoy.

Un 4 de junio, el general Perón toma posesión de la Presidencia de la República Argentina. En esa fecha, las tropas militares marchaban sobre Buenos Aires deponiendo al presidente Ramón Castillo. La revolución militar ponía fin a la “Década Infame” del modelo neocolonial, plagado de corrupción. El coronel Juan Domingo Perón, uno de sus líderes, redactó la proclama revolucionaria del 4 de junio. El cambio, aunque drástico, es cíclico y necesario para las personas tanto a nivel individual como colectiva. Hoy comienza mi revolución.

Se cumplen 22 años de la masacre de Tiananmen, el Ejército Chino aplastó a tiros las protestas pacíficas y huelgas de hambre que mantenían en la céntrica plaza pequinesa miles de universitarios demandando reformas democráticas, el fin de la corrupción y el control de la disparada inflación.El desalojo derivó en una batalla en la que los soldados se enfrentaron a los estudiantes y a miles de pequineses que trataban de impedir el paso de los carros blindados con barricadas en llamas. Todavía no se sabe cuántos murieron: cientos, quizás miles, abatidos por las balas de los militares en los alrededores de la plaza. Los cambios arrastran sufrimiento y pena. La condición humana no se libra de esta parte, yo tampoco. Hoy lloramos por éstos estudiantes y por nosotros mismos.

El cineasta estadounidense Woody Allen es galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, por su contribución a la cultura universal, su última película cerró mi ciclo personal, paseé por París con mi amor por segunda y última vez. Fué bonito mientras duró.


Un 4 de junio nace Angelina Jolie, guapísima, me gusta. Ha sido la mejor noticia del día.

Y hoy, 4 de junio de 2011, subida en mi coche, soñando que voy en globo, comienzo una revolución, grito desesperadamente por el cambio que ha de dar mi vida, lloro por lo que murió en el camino y quemo las fotos de París. Smirty sigue a mi lado y yo con ella.

lunes, 23 de mayo de 2011

Primera reflexión (5 horas después)

Sábado 21 de mayo, 07:00 horas de la mañana


Hubo una vez un hombre que me animó a subirme a su vagón, y me lo pensé mucho. Él a cambio me prometía amor eterno, y me lo pensé. Me dijo que yo era lo mejor que le había pasado, que le daba la vida y que él estaba dispuesto a dejar parte de la suya por mi, y me lo pensé, tantas palabras me abrumaban.Aseguró que era mi talismán y que me iba a hacer la mujer más feliz del mundo porque así se sentía él a mi lado, y no sé cómo ni en qué momento subí el primer escalón hacia ese tren.

Entonces empecé a soñar con los mundos maravillosos que me quedaban por descubrir a su lado, dejé parte de mi equipaje en la estación, porque creí que podía cambiar parte de aquello que ocupaba mi maleta por algo nuevo, algo distinto, y porque estaba claro que con tanto amor todo se podía superar.

Hoy he sabido que algo tan simple como el tiempo, algo con tan poco peso como los días, es suficiente para acabar con los sueños y parar hasta el tren más especial. El tren avanzaba lento, muy lento, y sin embargo el amor crecía rápido, cómo lo sujeto, cómo lo hago? Mi desesperación, mi angustia en algunos momentos, apreciada, reconocida, hablada, expresada, manifestada abiertamente sólo ha provocado que el tren se parase. Y ahora qué?

Después de este rollo sobre raíles, ahora sólo me queda reconocer un error, ese impulso que me mata, y un deseo, que no se baje nadie del tren.

No sé muy bien cómo hacerlo, hoy no soy persona, soy un trozo de carne abierta por la mitad, que se ahoga con su propio llanto, pero si tú tienes el valor de no levantarte de mi lado, yo tendré la paciencia que tú pides,me quedaré a tu lado el tiempo que haga falta, seguiré esperando el relevo, seguiré luchando por una ilusión, seguiré proponiendo ideas, buscaré contigo las soluciones y seguiré amándote como me has enseñado.

Todo eso, a sabiendas de que ello me costará caro, que me lo tendré que trabajar duro, que en cualquier momento me asaltará el recuerdo de las palabras dichas, la angustia y el miedo a que se vuelva a parar, pero decidida a pasar por ello porque sé que la recompensa merece la pena. Porque nunca quise como lo hago ahora, porque has conquistado mi corazón, porque ahora es tuyo y no sé cómo vivir sin tí. Porque te necesito en el asiento de al lado, recorriendo el camino cogida de tu mano. Es lo único que sé.